La incontinencia urinaria puede dar lugar a patologías médicas, estrés del cuidador e institucionalización temprana. La incontinencia urinaria es por tanto un grave problema que puede ser un marcador general para la puesta en escena de la demencia. A pesar de que la incontinencia urinaria es un problema potencialmente tratable, pocos son los artículos que han estudiado esta en relación con la demencia y su impacto en la calidad de vida de los pacientes y sus cuidadores.
La aparición de la nicturia en pacientes que no tienen incontinencia urinaria puede significar un factor de predicción para que se desarrolle en el futuro. La atención temprana y la intervención de la nicturia puede ayudar a reducir el riesgo.
El uso de balances hídricos y el registro de orina en 24 horas puede ayudar a realizar un diagnóstico de la nicturia.
Factores de riesgo para la nicturia:
- Vejiga hiperactiva
- Trastornos del sueño
- Edema periférico
- Insuficiencia Cardíaca Congestiva
- Poliuria
La movilidad es otro de los factores que puede condicionar la aparición de incontinencia urinaria, mejorar la movilidad de los pacientes con demencia puede ayudar como prevención.
La aplicación de cuidados y tratamientos en una fase temprana del problema pueden ayudar a mejorar la calidad de vida en estos grupos de pacientes, mejorando la salud emocional y reduciendo el aislamiento social lo que podría tener un impacto muy positivo sobre la función cognitiva y la prevención del posterior deterioro mental.
Miu DK, Lau S, Szeto S. Etiology and predictors of urinary incontinence and its effect on quality of life, 2010. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20446932
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